De sobremanera siempre me ha preocupado la desidia que se genera, tanto después como antes de las fiestas del carnaval, que son organizadas por Fundación Carnaval de Barranquilla.
Aunque esta noticia fue hace más de mes y medio, tenía rondando en la cabeza, los prejuicios sobre el poco control que se da en el manejo de las comunicaciones y el engranaje que se ejecuta tanto al interior como al exterior de las relaciones que se dan a través de la FCB.
Retomando el artículo del Heraldo que reseña la noticia del “descalabro” que tiene la jefe de protocolo de la Gobernación del Atlántico el sábado de Carnaval del 2009, desde uno de los palcos a los cuales asistió, me reviste la duda y el shock, que causa el manejo y las interrelaciones que se dan en torno a toda la organización del Carnaval y que la FBC encabeza. Me refiero cuando a tal problema (reseñado en el Heraldo), la respuesta desde la oficina de comunicaciones de la FCB a tal situación es el desconocimiento que tienen o quieren tener en cuanto al tema o situación presentada.
Tengo entendido y se puede comprender, que como ente de organización de las fiestas, Fundación Carnaval de Barranquilla, no sólo responde sino que debe controlar y hacer un seguimiento a todas las actuaciones que se dan en torno a las festividades del magno evento del Carnaval de Barranquilla.
“¿Se cumplieron las medidas de seguridad en los palcos de la Vía 40?”. En ésta noticia, la vocera de la FCB señala: “Ana María Osorio, de la Fundación Carnaval S.A., asegura que ellos no tienen nada que ver con esa tarima porque fue manejada por la Alcaldía y la Gobernación.”. Si leemos toda la noticia sobre todo lo acontecido, lo anterior no debe ser una respuesta oficial de un ente que organiza y debe responder por lo sucedido o que pudo haber sucedido en el periodo que se realizan las festividades.
Porque sí, FCB es un ente que rige tanto en permisos como en valoraciones y acuerdos, todo en cuanto pasa al carnaval de Barranquilla, además que de unos años para acá (exactamente no me sé la fecha pero se las debo), FCB adoptó la política de apropiarse de los palcos, asumiendo su organización, valoración y gestión. Es decir, siempre se podía dar la entrega en común acuerdo palcos a otras organizaciones sin previo aviso a la comunidad o a los medios
La negligencia en el tema de las comunicaciones que presentan la FCB en vocería de Ana María Osorio, sólo es el resultado de políticas fallidas, no sólo de comunicación , tanto internas como externas, sino la falta de manejo entre disciplinas para afrontar una crisis de esta magnitud.
Pero como la organización de estas fiestas siempre ha estado ajena a este tipo de políticas y el desconocimiento del ciudadano en respuesta a esto, entonces siempre se seguirá viendo este tipo de comportamientos que no parecen de una organización, sino de una empresa que registra resultados y perdidas. Como aquellas empresa del siglo pasado, cuando lo importante siempre es la rentabilidad.
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